martes, 26 de abril de 2016
¡Auxilio!
"Déjame ser ahora, déjame vivir. Deja que lo intente. Sé que puedo hacerlo. Te puedes tomar un descanso, te sentará bien. Déjame vivir. No permitas que muera en este encierro. Ayúdame a salir. O al menos permite que pueda pedir ayuda. Déjame vivir te ruego. No sé enfrentar la vida, he pasado buena parte de ella en esta oscuridad, en este encierro. Veo desde acá como pasa. No me gusta lo que veo. A penas me atrevo a echar un vistazo allí afuera. Me duele la vista. No me atrevo a moverme de aquí. ¿Como podría?. ¡Auxilio!. ¿Por qué nadie mira hacia acá?. ¿Por qué nadie me ha visto?. ¡Auxilio!. ¿Cómo puedo salir de aquí? ¿Alguna idea? El miedo y la comodidad de la adaptación me gobiernan. Mis alas están mustias, llenas de polvo. No quieren emprender el vuelo. Me resulta más fácil cerrar los ojos y dejarme llevar a donde quiera sin haberme movido. Me engaño a mi misma continuamente.¡Auxilio! Debe existir alguien allá fuera,en algún sitio, que quiera escucharme. Ayudarme. Estas rejas grises me atan el cuerpo y entorpecen la mirada. Una polilla eclipsada por la esperanza se asoma. ¡Auxilio! ¿Y si me lanzara por la ventana? o ¿si intentara huir cuando abren las puertas? O ¿si esperara al día de visitas y me intercambiara por una de ellas? Y entonces, ¿Que haré allí afuera? Nadie me espera. Olvidé mis sueños.Vagamente se asoman, pero me resultan patéticos, los sedantes languidecen la escena, me pierdo. Es evidente que no me atrevo. ¡Auxilio! Mis dedos se pudren entre mi saliva y mis dientes, mi cabeza parece un nido de piojos que bailan. Si tan sólo alguien me viera, me impulsara, me arropara, amara y creyera en mi hasta que recuperara mis fuerzas. ¡Mis alas! Hasta que pudiera hacerlo por mi misma.¡Auxilio! Nadie me ve, ni me escucha. Debo estar atenta, el sueño, el desánimo me lo impiden, pero si estoy despierta podré aprovechar cualquier oportunidad que aparezca. Me aplastaran allí afuera. Vi como aplastaron a otras que lo intentaban. Duraré aún menos que ellas. Soy muy frágil para ese mundo de rocas.¡Auxilio!. Alguien que me dé fuerzas. Alguien que escuche mis palabras. Mis bobadas mustias. Mis aleteos imaginarios. Mis sin sentidos. No he salido de aquí en años. Este lugar es mi casa. Afuera el mundo es gigante . No tengo agallas para vivirlo. ¡Auxilio! ¿Qué puedo hacer? ¿Cómo me libro?. Llevo años y aún nada. Una sentencia pesa sobre mi. Permanecer encerrada. Mi carta de libertad, gobernarme. Nada de sueños, nada de juegos, nada de traspasar límites. ¡No te muevas!¡ Así, Rígida!. ¡Apretada!. ¡Así, Quieta! ¡Callada! ¡Alas abajo!. ¡Arrastrada!. Eso es.. sssch..silencio..el sonido de mi voz se pierde entre mi lengua enredada, ¿que le pasa?, está lacia, dormida, mi respiración se hace lenta, no rebota el vaho tibio en la ventana, mis dedos no pueden dibujar sin la pizarra, solo la negra noche me observa, imagino tus ojos, eres inmensa cuando abrazas, no siento, ¿Qué me pasa? ¡Auxilio!" Medusa
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